El dólar se deprecia y el tipo de cambio real cae a mínimos

El valor del dólar en Argentina ha tenido una caída notable en las últimas semanas, y esto se debe a varios factores tanto locales como internacionales. Este cambio en el tipo de cambio nos hace reflexionar sobre qué pasará en el futuro, especialmente con la próxima cosecha gruesa.

Un dólar en mínimos de siete meses

La semana pasada, el dólar real alcanzó niveles que no se veían desde hace más de siete meses. Hay un debate interesante en el mercado: ¿es este precio un reflejo de una mejor productividad de nuestra economía, o simplemente un efecto temporal debido a las estrategias del Gobierno para controlar la situación cambiaria?

Tendencias a la baja en el tipo de cambio oficial

El tipo de cambio oficial mayorista ha estado en una clara tendencia a la baja. Luego de un retroceso en enero, durante febrero ya se acumula una caída de $47,50, lo que representa un 3,3%. Esto coloca la cotización por debajo de los $1.400, algo que no sucedía desde noviembre del año pasado.

Un golpe de realidad

Además, el peso argentino se encuentra en su punto más fuerte en términos reales desde el 1° de julio, según el Banco Central. Esto es una comparación con las monedas de nuestros principales socios comerciales, ajustando por la inflación de esos países. Con esto, el peso se dirige hacia un nivel de apreciación que no veíamos desde hace mucho. En épocas anteriores, se registraron niveles más bajos, como entre junio de 2024 y junio de 2025, y durante otras crisis económicas.

Causas de la caída y lo que viene por delante

Esta vez, hay una mezcla de factores en juego. No solo vemos una mayor intervención oficial que ha sido característica de otros tiempos, sino también el boom de las Obligaciones Negociables, una buena cosecha de trigo y una situación global favorable para los mercados emergentes. Las tasas de interés en pesos, que rondan el 40% anual, están incentivando a los inversores a buscar opciones en pesos, o a hacer carry trade.

Los próximos meses traen la cosecha gruesa de soja y maíz, y esto podría extender el clima de calma cambiaria. Sin embargo, hay dudas, ya que la actividad económica no muestra signos de una recuperación sostenible. A esto se suma una caída en el empleo y el hecho de que las inversiones están concentradas en sectores muy específicos.

Incluso voces como la del exministro de Economía, Domingo Cavallo, destacan que esta calma cambiaria, conseguida con tasas altas en pesos, puede estar ocultando un clima recesivo en diversos sectores productivos. Cavallo insiste en la importancia de acumular reservas y la necesidad de eliminar completamente el cepo cambiario, para así favorecer la economía local y mitigar el impacto negativo de la devaluación.

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